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domingo, 21 de mayo de 2017

Reseña de novela: Desayuno en Júpiter

¿Qué tal, viajeros literarios? Hace ya un mes que no actualizo el blog, más por pereza (ha decir verdad) que por falta de tiempo. He leído algunos libros y visto una serie sobre los que me gustaría escribir, pero el tiempo pasó y no lo he hecho. Hace unos minutos, terminé de leer un libro hermoso, y no dudé: este es el motivo por el que empecé el blog, por aquellas historias bellas que caían en mis manos y que tienen que ser conocidas por la gente.

A este libro, junto con varios más, los adquirí en la Feria del Libro que se hizo este año en Buenos Aires. Fue una experiencia muy linda que, de hecho, podría tener su propia entrada (tal vez luego escriba algo al respecto). 

Pero, gracias a este libro, fue que me detuve en un stand al que pasé por alto, dado que no conocía la editorial. Iba caminando con mi mamá (fui con ella a la Feria) cuando a ella le llamó la atención la portada de un libro... y sí, era Desayuno en Júpiter, que estaba exhibido de manera que quedara parado. Leímos la sinopsis y, aunque mi mamá dijo que no era lo que se esperaba (no le pregunté qué era lo que ella había esperado), a mi me gustó. Miré "adentro" del stand, y vi donde habían más ejemplares del mismo libro. Ahí vi que habían varios otros interesantes, y compré algunos de ese mismo stand. Así que, gracias a este libro (y a mi mamá, que lo vio) conocí una editorial nueva y algunos títulos más.

Sin más preámbulos, ¡empezamos!

Ficha técnica

Título: Desayuno en Júpiter

Autora: Andrea Tomé

¿Saga?: no tiene.

Editorial: Plataforma Editorial

N° de páginas: 440

Género: realista; romántico.

Elementos del libro: homosexualidad, búsqueda de identidad y sueños, salir adelante; fantasmas del pasado, familia, adicciones, estereotipos, guerra, etc. etc.





Sinopsis

Cuando Ofelia y Amoke se conocen, sus mundos parecen completamente contradictorios. Ofelia es el caos, la apasionada por la astronomía que ha suspendido la selectividad y que pasa su año sabático en Gales con su padre, vendiendo mermelada orgánica, y tratando de encontrar su propósito en la vida. 

Amoke es el orden, una solitaria y responsable estudiante de Biología que pasa todo el tiempo que no está en la universidad cuidando de su hermano y leyendo libros de Charles Darwin. 

Lo único que Ofelia y Amoke tienen en común son Virginia Wonnacott (una excéntrica y ermitaña novelista de noventa años), una peculiar ONG y la sensación de no tener una vida completa. 

Cuando Virginia Wonnacott le ofrece trabajo a Ofelia, los mundos de estas dos chicas se juntan. Mediante discusiones, libros de segunda mano, cartas y mensajes de madrugada, Ofelia y Amoke se entrelazan en un viaje para encontrar un futuro que no sabían que existía y descubrir los sentimientos de la una hacia la otra.

Breve introducción

Ofelia es una joven de 18 años que trabaja como voluntaria en la Asociación Hiraeth. Como tal, su trabajo es sencillo: sostener la mano de aquellas personas que están muriendo (morboso, lo sé). Cierto día de otoño, le encomiendan que sostenga la mano de Virginia Wonnacott, su escritora favorita, que está internada por ataxia y, por tercera vez en su vida, se cree que podría fallecer. No solo sobrevive una vez más, sino que le propone un trabajo a Ofelia: escribir su primera biografía autorizada, a lo que la joven acepta.

El mismo día que Ofelia sostuvo la mano de Wonnacott, la joven se cruza en el hospital a otra joven llamada Amoke. quien dice haber trabajado para la Hiraeth en el pasado y que la escritora había sido su última paciente. La conversación se vuelve incómoda y Amoke se apresura a irse, dejando atrás un libro sobre Darwin que estaba leyendo.

Ofelia logra ponerse en contacto con ella para verse y devolverle el libro. Este suceso, junto con que a Amoke se le ofrece ser la secretaria de Miss Wonnacott, les da la oportunidad de conocerse mejor. Así, comienzan a verse seguido, y una amistad comienza a florecer entre ambas... una amistad que podría ser algo más.

Paralelamente, muchas otras cosas ocurren: mientras Ofelia se entera de cómo fue la juventud de Miss Wonnacott, Amoke comienza a presenciar hecho extraños que ocurren en la casa de la escritora; además, cada una debe afrontar sus propios problemas en sus hogares. Es una historia maravillosa que reflexiona sobre muchos temas: el amor, la guerra, las adicciones, la vida, el poder de las palabras, y probablemente muchas cosas más.

Opinión

Ha decir verdad, ya di mi opinión en el párrafo anterior, y poco es lo que se puede agregar. Esta será, sin lugar a dudas, una de mis historias favoritas, y la recomiendo fervientemente.

"No vivas tu vida como una disculpa" es una frase muy
repetida a lo largo del libro.
Cuando leí la sinopsis, imaginé una historia de amor entre dos chicas, y que probablemente se hablaría sobre discriminación hacia las parejas homosexuales. Cuando leí la dedicatoria de la autora y el prólogo, mi idea cobró fuerza. Pero resultó no ser cierta. Aunque la amistad/amor es un tema central de la historia, muchos otros están presentes, los mencionados anteriormente. Éstos cobran fuerza pasando la mitad del libro, más o menos, y convierten a Desayuno en Júpiter en una historia inolvidable, llena de significado sobre muchos aspectos de la vida.

Plagada de personajes entrañables y frases que quedan para el recuerdo, este es un libro que no podes
no leer.

[Nota: hubieron unas cuantas cosas que, mientras leía, tuve que buscar. En principio, no tenía idea de lo que era la "ataxia" (aunque más adelante en el libro se va diciendo). Tampoco sabía lo que era la metadona, modafinilo, la tricotilomanía o kósher, aunque no son palabras esenciales para entender la historia. La tercera palabra se explica, y la cuarta, puede deducirse a partir de lo que ocurre (aunque fue muy interesante buscarla y aprender algo más sobre el judaísmo)]

La historia está narrada en primera persona. Ofelia y Amoke van alternándose para contar sus capítulos.

La historia está dividida en cinco partes: prólogo, otoño, invierno, primavera y otoño (sí, otoño otra vez). Cada parte, menos el prólogo, inicia con una frase.

En ningún momento la lectura se me hizo lenta o aburrida. De hecho, un par de noches me quedé hasta tarde leyendo (a pesar de que no es algo que suelo hacer). Tengo que decir que anoche fue una de esas veces, y eso que tenía sueño. Y ¿saben qué? ¡Se me fue el sueño al ratito de empezar!

"Eso es lo que pasa en la vida, que las cosas siempre van a tomar cierto rumbo, hagas lo que hagas. Todo ocurre por un motivo, estoy seguro, pero es mucho más divertido olvidar ese motivo y dejarse llevar sabiendo que nos esperan Grandes Cosas en el futuro"
-Lisandro Bachman 
(Pág. 65) 
Como no podía ser de otra forma, mi puntaje es un 5/5

domingo, 15 de enero de 2017

Reseña de novela: Nathan y sus hijos

¡Hola, viajeros literarios! Hace un ar de días terminé de leer una historia preciosa. Es una novela basada en una obra de teatro. llamada Nathan el sabio de Gotthold Ephraim Lessing. El tema de las religiones me viene llamando la atención desde hace ya un tiempo, así que cuando leí la sinopsis, no dudé en pedirlo para Navidad. Luego de leer Merlín, el mago de los reyes y completar la trilogía "Divergente", me decidí a leer esta historia. Bueno, aquí vamos.

Ficha técnica

Nombre: Nathan y sus hijos

Autora: Mirjam Pressler

Saga: no tiene.

Editorial: pictus (lectosfera, serie marfil)

N° de páginas: 254

Géneros: ficción histórica

Elementos del libro: vida en la Edad Media, las Cruzadas, convivencia entre religiones (cristianismo, judaísmo e islam).

Observaciones: es un libro individual, sin continuación; la autora se basó en Nathan el sabio de Lessing (leer más arriba) pero realizó algunos cambios con respecto a la obra de teatro.

Sinopsis

Jerusalén, alrededor del año 1192: los cruzados han perdido la Ciudad Sagrada y son ejecutados por el poderoso Saladino. Sin embargo, el sultán le perdona la vida a uno en especial: el joven caballero templario Curd von Stauffen, quien a su vez, salvará la vida de Recha, la joven y bella hija del poderoso mercader judío Nathan, a quien todos llaman "El sabio".
Alrededor de Nathan, judíos, cristianos y musulmanes intentan hallar un sentido pleno a sus vidas y convivir pacíficamente. No obstante, otros, que prefieren cultivar el odio, traman su perdición.
En medio de estas disputas, Saladino se encuentra con Nathan para poner a prueba su proverbial sabiduría. "¿Cuál es la religión verdadera?", le pregunta. Nathan le responde con la famosa parábola de los tres anillos, que coloca el amor al prójimo y la tolerancia por encima de cualquier creencia.

Reseña/opinión

La historia comienza cuando un joven siervo (muy probablemente, el chico de la portada) se despierta bajo un árbol escuchando los gritos de las mujeres que vivían en la casa de Nathan, un comerciante judío, mientras veían cómo ésta se incendiaba, con Recha, la hija de Nathan, dentro. Zípora, la cocinera, sostiene a Daja, la institutriz de Recha, que está dispuesta a entrar para salvarla. Y aunque el joven siente que debe ir a rescatarla, en su condición le resulta imposible (aún no diré cual es "su condición"). Antes de desmayarse, ve a un sujeto entrar en la casa. Aunque no pudo ver su rostro, sí divisó su espalda, y el emblema que destacaba sobre su túnica: una cruz roja sobre blanco, emblema de los caballeros templarios.

Cruz templaria
A partir de ese momento, ocurren muchas cosas: por un lado, ahora Nathan y los demás están en deuda con este joven templario que le salvó la vida a Recha; por el otro, un amigo muy cercano a Nathan, Al-Hafi (que por el nombre, pueden suponer correctamente que es musulmán) se convierte, para sorpresa de todos, en el tesorero de nada más ni nada menos que el sultán Saladino, quien era considerado cruel y bondadoso en partes iguales.

Pero esta historia comienza mucho antes del incendio del hogar de Nathan. Esta narración es el resultado de la combinación de distintas historias, de las vidas personales de los personajes antes de encontrarse y vivir en la casa del sabio judío, a pesar de no compartir la misma religión, orígenes y estatus. Y claro, todo esto influye en el desarrollo de la historia, cuyos acontecimientos, depende de quién los vea, pudieron haber sido guiados por el Dios de los cristianos, el Dios de los judíos, Alá, mera suerte o pura coincidencia.

Reconstrucción de la Antigua Jerusalén. Me resulta increíble haber encontrado esta imagen, la
misma que tengo en la Enciclopedia del Estudiante, n° 17: "Religiones y culturas". La imagen
la conseguí en google imágenes. Crédito a: Andrew's Blog - WordPress.com

En primer lugar, me llamó la atención que, antes de que comenzara la historia, se enumerara a los personajes que aparecen en la historia y su rol. Por un momento, temí que fuese una obra de teatro (no suelo leerlas), pero resultó que era una novela, como había creído desde el principio. Aunque los roles se van aclarando a medida que uno lee la historia, supongo que eso ayuda a saber un poco más de cada personaje y no marearse durante a lectura.

Jerusalén en la actualidad.
Crédito a: PriceTravel
Ya que menciono a los personajes, es necesario aclarar que ellos son el alma de la novela. Narrada en primera persona desde la perspectiva de distintos personajes (que se van turnando por capítulo), vemos el mundo a través de distintos pares de ojos: de Geschem, un siervo cojo que desconoce su origen; de Daja, una cristiana que sufrió mucho antes de conocer a Nathan y convertirse en la institutriz de Recha; Elijahu, viejo amigo judío de Nathan, en las buenas y en las malas, y, además, su administrador; Recha, la bella, mimada y única hija de Nathan; Curd von Stauffen, caballero templario (y por tanto, cristiano) que ha vivido esforzándose mucho para ser aceptado en un mundo donde todos susurran a sus espaldas; Al-Hafi, amigo musulmán de Nathan y su rival en el ajedrez, juego por el que demuestra gran pasión durante su narración (y por eso, me cayó bien de inmediato); Sittah, la hermana de Saladino, con quien reina conjuntamente; y por último, Abu Hassan, capitán que se ganó el respeto gracias a una importante victoria y es mantenido en alta estima por el sultán.


Jerusalén fue y es la Ciudad Sagrada
para las "tres religiones de libro",
En la foto, la Iglesia del Santo
Sepulcro, donde se encuentran los
restos de Jesús.
Crédito a: wikipedia
Los primeros capítulos son a modo introductorio, ya que, si bien cuenta lo que está sucediendo en ese momento, vuelven atrás en el tiempo y el personaje reflexiona y/o recuerda su pasado, con lo que los lectores sabemos cómo llegó a estar donde está. Más adelante, cuando la historia ya va desarrollándose, siguen revelándose partes de la historia de algunos personajes. Y no siempre es sobre el mismo personaje que cuenta, si no sobre otros. Por ejemplo, Nathan nunca narra en la novela, pero aún así, gracias a Elijahu, sabemos cómo era su vida antes de llegar a Jerusalén. Lo mismo puede decirse sobre Saladino, cuya historia se vislumbra por los detalles dados por Sittah y Al-Hafi. Personalmente, creo que esto los hace ver más misteriosos, más grandiosos. El hecho de conocerlos por los relatos de otros personajes no los vuelven tan cercanos y familiares como éstos, sino que, al contrario, parecen figuras más sabias, más grandiosas de lo que serían si ellos narraran. Esa es mi opinión.

Me quedaría escribiendo y divagando sobre esta historia, pues me encantó (y eso es lo que me pasa con las historias que me gustan especialmente). Pero, para ir cerrando la idea, podría agregar que, aunque aparentemente en esa época estaban divididos por la religión, estos límites se vuelven muy confusos en la historia, de manera tal que parecería que estamos viendo una telenovela (en el buen sentido, no lo digo de forma desdeñosa). Es increíble los giros que da la novela, en este sentido... citando a mi estimado Al-Hafi:
La vida es como una partida de ajedrez, y los seres humanos no son más que piezas movidas de un lado a otro por un poder superior. (página 88)
En cambio, hay otros personajes para los que la religión no es una barrera, como Nathan, que supo ver que las tres tenían aspiraban a lo mismo, aunque la forma de demostrarlo fuera diferente.

Saliendo un poco de los personajes, algo interesante es que en el libro se citan varias veces extractos
Mezquita muy conocida de Jerusalén:
la Cúpula de Roca o al-aqsa.
Créditos a: redes.colombiaaprende.edu.co
cortos de la Biblia y el Corán, lo que enriquece aún más la lectura. Al final de cada extracto, hay una "llamadita", y al pie de la página se indica de dónde sale.

Como la historia esta situada en un tiemo lejano, uno podría suponer que se debe tener algún conocimiento de lo que ocurría en la época, pero no es así, dado que los mismos personajes van contándolo. Es más, algunos eventos se repiten más de una vez, pero desde distintos puntos de vista. De esta forma, no se hace necesario tener a mano un libro de Historia.

Otro dato curioso es que al final del libro, luego del posfacio (en el siguiente párrafo hablaré sobre él), la autora incluye una pequeña cronología real sobre las Cruzadas, poniendo junto a los años los hechos más relevantes, hasta el año 1192, año en el que se desarrolla la historia. No es imprescindible, debido a que los personajes te cuentan lo que está ocurriendo y lo que ocurrió antes, pero está bueno que la incluya, para aquellos que quieran saber con más exactitud o sientan curiosidad por el tema.

Por último, el Muro de los Lamentos,
símbolo del judaísmo. Es lo que quedó
del Templo de Salomón (o de Jeru-
salén) luego de un ataque romano, si
no me equivoco. Allí se guardaban
las tablas con los 10 mandamientos.
Credito a: universal.org.ar
Con respecto al posfacio, la autora hace algunas aclaraciones sobre la historia, explicando que se basó en la obra de teatro Nathan el sabio (año 1779), de Gotthold Ephraim Lessing (1729-1781). En este espacio, entre otras cosas, explica que ella quiso darle más importancia a la vida cotidiana de los personajes y darles más personalidad. Agrega, también, que incluyó algunos personajes que no existían en la obra de Lessing, pero esto es más como una curiosidad, dado que no es realmente importante saberlo.

Esta reseña se hizo un poco larga ¿no? Bueno, para terminar, la lectura se me hizo rápida y ágil. Al princiio, cuando terminé Leal, de Veronica Roth, pensé en leer algo "light" y de lectura fácil, no muy complicada. Por eso, casi no leo Nathan y sus hijos, creyendo que sería de lectura más bien lenta. Ahora me alegro de haberlo leído de todos modos, ya que no me resultó de ese modo en absoluto.

Aunque tal vez hayan quedado personajes sin desarrollar demasiado me han encatado. La historia en sí me ha gustado, aunque el final se me hizo agridulce. Con todo, mi puntuación (puramente subjetiva) es de 5/5

sábado, 18 de junio de 2016

¿Quién se levanta a las 7:00 AM para ver anime? Yo

 Esto es algo que me pasó hoy y que no es una reseña de ningún tipo. Resulta que la semana pasada vi que en la revista del cable, en los horarios fijos, daban en el Canal 9, a las 7:00 AM "Los guerreros del zodíaco" y a las 7:30 "Naruto". Lo que más me llamó la atención fue el primero, Los guerreros del zodíaco, porque guardaba un gran parecido con el nombre con el que es conocido el anime Saint Seiya en lugares de habla hispana, que es "Los caballeros del zodíaco". Este es un anime muy especial para mi, ya que fue gracias a Saint Seiya que me sumergí en el mundo del manga y anime.

 Cada vez que me acordaba de eso me debatía entre si despertarme a las 7:00 el sábado para ver qué era lo que daban o como la gente sensata dormir hasta más tarde. Al final, decidí esperar hasta el domingo, cuando iba a estar más tranquila para verlo.

 Anoche me dormí tarde, a las 2:00 AM y pico. Sin embargo, me desperté a las 7:10, más o menos (se ve que una parte de mi quiso ver qué era lo que daban antes de tiempo ¿no?). Tenía sueño y estuve a punto de dormirme, pero la intriga pudo más y me levanté al comedor. Estuve un buen rato haciendo zapping porque no encontraba el canal, hasta que vi una armadura, y volví hacia atrás. Fue ENORME mi sorpresa cuando vi que lo que estaban pasando era  nada más ni nada menos que Saint Seiya The lost canvas que, a pesar de lo que digan, es una de mis historias favoritas de todos los tiempos (al margen del mundo de Saint Seiya, porque este spin-off ha generado tanto amor como odio; yo entro en el primer caso).

 Así fue como, mientras me congelaba viva, disfruté viendo la pelea de El Cid y Tenma contra los dioses del sueño fusionados (OVA/capítulo 22, para el que le interese). Pero no me quedé para ver Naruto (aunque no he visto el anime, sí he tenido la intención de leer el manga, y por lo que vi, debía ser uno de los primeros episodios) y opté por dormirme. Pero mañana sí voy a verlo, junto con The lost canvas. Por lo que he visto, creo que en este capítulo es cuando Atena llega al mundo de los sueños para liberar a Sísifo... (y sí, "creo" porque hasta hace unas semanas veía el anime, pero tuve que suspenderlo por otras prioridades y todavía no lo retomé; pero sé lo que va a pasar porque sí he leído el manga). Si eso es lo que va a pasar, va a estar muy bueno.

 Por cierto, ahora que me fijo en la página de la que veía los capítulos, el misterio del nombre de la revista viene que, al doblarse en nuestro idioma, Saint Seiya the lost canvas pasó a llamarse Los guerreros del zodíaco, el lienzo perdido (que es, en realidad, la traducción de "the lost canvas").

 Creo que algún día podría dedicarle un post a The lost canvas ¿no creen?